
Este viernes 30 de agosto la Fundación Julio Bocca llevará adelante en el Grand Foyer del Teatro Colón, «De Punta al Arte 2024», una exposición de zapatillas de ballet intervenidas por conocidas personalidades del mundo del arte, del deporte y de los negocios que, posteriormente serán subastadas con el objetivo de recaudar fondos para el Programa de Becas Académicas de la Fundación que, desde su creación otorgó más de 3000 para futuros bailarines.
La fundación festeja sus 26 años ininterrumpidos de formación para las artes para niños y jóvenes con “De Punta al Arte 2024” que fue declarada de interés cultural por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Las zapatillas intervenidas serán exhibidas entre el 30 de agosto y el 28 de septiembre en el Grand Foyer del Colón y el sistema de subasta será a través de una plataforma online a partir del mismo día de la inauguración, a la que se accede sólo con invitación.
Los ofertantes podrán participar desde cualquier lugar del mundo y los resultados serán revelados ante escribano público antes de fin de año.
En esta oportunidad la curaduría quedó a cargo de Cristina Santa Cruz
El total de lo recaudado será utilizado para el programa de becas académicas de la fundación que convocó a personalidades como los artistas plásticos Liliana Golubinsky, Olga Antunno, Ariel Mylnarzewicz, Gerardo Feldstein, Yari Casanova, Ernesto Pesce y el deportista Daniel Tangona, entre otros. Además, estará presente la diseñadora Agatha Ruiz de la Prada.
Para ofertar hay que ingresar a www.fundacionjuliobocca.org.ar/es/depunta-al-arte-2024.
Bocca se formó en el Colón y desde su escenario partió en 1985 cuando ganó el Concurso Internacional de Ballet de Moscú, el certamen de danza clásica más importante del mundo, que cambió su destino. Su regreso al teatro desde el que surgió nunca resultó simple. Sus ideas no coincidieron con la estructura de una institución enorme y poco flexible.
Quizás la clave de estos nombramientos está en devolverle al Colón un entusiasmo que parece haber ido perdiendo. La carrera de Bocca como estrella del American Ballet Theatre (ABT) durante dos décadas dejó en el artista una huella imborrable sobre cómo se trabaja en la gestión privada que posee, esencialmente, criterios de eficacia y competencia por los ingresos.
Por cierto, una matriz muy diferente a la del Ballet Estable del Colón, una compañía oficial con garantías laborales y derechos desconocidos en otros lugares del mundo.
Hasta sabiendo lo que deberá enfrentar en este cambio de enfoque en el teatro, Bocca dijo: “Estoy muy feliz de volver a casa, muy emocionado y orgulloso de este nuevo comienzo”.










