Una familia que buscaba optimizar el espacio de su nuevo departamento decidió realizar una reforma integral bajo la dirección de la arquitecta Cielo Pipkin. Con un presupuesto limitado, el proyecto se desarrolló con un enfoque en la funcionalidad y la integración de espacios.
Inicialmente, los propietarios no planeaban hacer cambios estructurales significativos, pero un encuentro con un vecino que había ampliado su cocina los llevó a reconsiderar su enfoque. “Sabíamos que era el camino correcto para ganar metros, así que rehicimos todo el proyecto en tiempo récord”, explicó Pipkin, quien incorporó un comedor diario en la nueva distribución.
La reforma incluyó la eliminación de una puerta ventana que separaba la cocina de un balcón poco utilizado, transformando ese espacio en un área más funcional que ahora alberga un lavadero integrado. “Creamos un rincón de comedor diario que se convirtió en el espacio más usado de la casa”, agregó la arquitecta.
El diseño se caracterizó por el uso de la figura del cuadrado, que se replicó en diversos elementos como revestimientos y muebles. A pesar de las dudas iniciales sobre la fachada del edificio, la intervención de Pipkin logró resaltar el elemento distintivo, convirtiendo las sombras proyectadas por los parasoles en un atractivo visual.
El recorrido dentro del departamento fue diseñado para optimizar la funcionalidad, con áreas de cocción y lavado claramente definidas. “El microondas se ubicó en una columna propia, evitando problemas de altura”, señaló Pipkin, destacando la importancia de un diseño que facilite la vida cotidiana.
La elección de materiales fue clave para mantener el presupuesto. Se optó por melamina en tonos verdes junto a porcelanatos, creando una paleta de colores que incluía madera y grises, con detalles en ocre y mostaza. “La aplicación y buenas elecciones de diseño son las que hacen la diferencia”, concluyó la arquitecta.
Detalles como un banco flotante en el comedor diario, estantes flotantes para maximizar la luz natural y un revestimiento de azulejos cuadrados en la alzada, aportaron un toque distintivo y funcional a la reforma, demostrando que un diseño bien pensado puede transformar la experiencia de vida en un espacio reducido.
Fuente: La Nación










