En una velada que quedará grabada en la memoria de la realeza, el primer día de la visita de Estado del sultán de Omán, Haitham bin Tarik Al Said, al Reino Unido culminó con una opulenta cena de gala en el St George’s Hall del Castillo de Windsor. Este evento, que reunió a los reyes Carlos III y Camilla, junto a los príncipes de Gales, William y Kate, fue el escenario perfecto para mostrar el esplendor de la familia real británica.
A pesar de la magnificencia de la noche, se notaron ausencias significativas: los duques de Edimburgo, Eduardo y Sophie, así como Sayyuda Ahad bin Abdullah, esposa del sultán de Omán, quien aún se mantiene al margen de la agenda pública, aunque participando de forma gradual.
Brillo y Emoción en el Joyero Familiar
Entre los momentos más destacados de la gala, se encontraban las impresionantes tiaras que lucieron las mujeres Windsor. Kate Middleton, deslumbrante en un vestido de Elie Saab, llevó la tiara Cambridge Lover’s Knot, una pieza que perteneció a su suegra, Diana de Gales. Por su parte, la Reina optó por la Girls of Great Britain and Ireland Tiara, un emblema de la monarquía que fue muy apreciado por la difunta reina Isabel II. La princesa Ana también se sumó a la elegancia de la noche con la tiara Meandro, la misma que su hija Zara usó en su boda.
La Princesa Ingrid de Noruega Brilla en su Debut Oficial
Paralelamente, en Noruega, la princesa Ingrid Alexandra se convirtió en el centro de atención durante el banquete de gala en el Palacio Real de Oslo. Este evento marcó el debut del rey Haakon VIII como anfitrión de esta tradición real, en medio de un ambiente conmovedor por la ausencia de la reina Mette-Marit, quien se recupera de un trasplante de pulmón.
Ingrid, de 22 años, sorprendió a los asistentes al lucir la Tiara de Amatistas, una joya cargada de significado familiar. Este regalo del rey Harald V a la reina Sonia en 1997 fue posteriormente entregado a Mette-Marit en 2004 para celebrar el nacimiento de Ingrid. Durante la velada, el rey Haakon VIII rindió homenaje a su padre, recordando su legado y expresando su deseo por la pronta recuperación de su esposa.
Fuente: La Nación
