El reciente rescate de 120 turistas varados por un fuerte temporal de nieve en el Balcón del Pissis ha generado cuestionamientos sobre las habilitaciones otorgadas por el Estado y la falta de controles en uno de los principales destinos de alta montaña.
El Centro de Operaciones de Emergencia informó que, hasta las 8:30 del 29 de julio, se había evacuado a un total de 120 personas, mientras que los equipos de rescate mantenían comunicación con aquellos que aún permanecían en la cordillera. El operativo involucró a diferentes organismos, incluyendo Defensa Civil, Vialidad Provincial, bomberos y personal sanitario.
Los turistas, que ingresaron en más de treinta camionetas, quedaron distribuidos en varios puntos del recorrido debido a las condiciones climáticas adversas. Parte de los ocupantes tuvo que descender a pie hasta la base, mientras las máquinas intentaban despejar los caminos.
El Balcón del Pissis se sitúa a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar y, durante la temporada invernal, se realizan cierres preventivos que pueden demorar la asistencia desde los centros poblados cercanos. A pesar de la exitosa evacuación, las dudas sobre las condiciones de ingreso de los vehículos persisten.
Juana Noguera, presidenta de la Asociación de Guías de Turismo de Catamarca, afirmó que el Estado a veces otorga habilitaciones a personas sin los conocimientos adecuados para guiar a los visitantes. Noguera también comentó sobre la falta de controles permanentes, indicando que encontró cerrado un puesto que las autoridades habían anunciado como operativo.
La situación plantea interrogantes sobre cuál fue la autoridad que permitió la excursión, qué pronóstico meteorológico estaba vigente y cuántos guías registrados estaban involucrados. La responsabilidad política recae en el gobierno de Raúl Jalil, que promueve el turismo en la región y debe asegurar la seguridad de los operadores.
Asimismo, se requiere que la Provincia aclare si existían órdenes de cierre preventivo, el tiempo transcurrido entre las alertas y la llegada de los rescatistas. En un entorno tan extremo, es fundamental que se implementen medidas de seguridad adecuadas, incluyendo comunicaciones satelitales, oxígeno y planes de evacuación.
El apoyo de empresas mineras durante la emergencia ha sido crucial, pero no debe reemplazar la estructura pública necesaria en un destino turístico promovido por el propio gobierno. Es imperativo que se establezca un registro público de guías habilitados y un informe diario sobre las condiciones de accesibilidad durante la temporada invernal.
El rescate de los turistas cumplió con su objetivo inmediato, pero ahora la atención se centra en comprender por qué se permitió el ingreso de tantas vehículos y cómo prevenir futuras situaciones similares.
Fuente: NA










