
A través de un decreto publicado por el ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que maneja Federico Sturzenegger, el Gobierno decidió dejar de financiar las películas sin espectadores.
«Se dispusieron una serie de modificaciones en la distribución de subsidios para promover el cine argentino, y a la vez, cuidar y fiscalizar los gastos del Estado en esta industria», explica el decreto 662/24.










