
El Fondo Monetario Internacional (FMI) propuso al Gobierno una reforma tributaria que incluye una revisión profunda del IVA, el principal impuesto del sistema argentino. El organismo cuestionó la existencia de múltiples alícuotas reducidas y exenciones, al considerar que representan un “gasto tributario” equivalente al 1,2% del PBI.
A partir del “Artículo IV” —análisis de mediano plazo que el organismo volvió a publicar tras la última revisión del acuerdo vigente—, el FMI argumentó que subsidiar productos mediante tasas reducidas de IVA resulta ineficiente. Según el staff técnico del organismo, este esquema beneficia por igual a hogares de bajos ingresos y a sectores de mayores recursos, sin focalizar la ayuda.
La propuesta apunta a unificar alícuotas y compensar a los sectores vulnerables mediante transferencias directas. Entre las opciones evaluadas, aparece la eliminación de tasas reducidas para algunos alimentos y bienes hoy alcanzados por alícuotas de 10,5% o directamente exentos. El FMI calculó que una reforma de ese tipo podría generar una mejora fiscal neta equivalente a 0,4% del PBI.
En dicho informe, el organismo encabezado por Kristalina Georgieva recomendó una reducción gradual de impuestos considerados distorsivos, como las retenciones y el impuesto al cheque. Para compensar esta pérdida de ingresos, el FMI planteó que más trabajadores queden alcanzados por el Impuesto a las Ganancias y que se incremente la carga impositiva sobre los monotributistas.
El staff del FMI sostuvo que el sistema tributario argentino sigue siendo “complejo, altamente distorsivo e inestable” y que afecta el crecimiento, la competitividad y la formalización de la economía. Según los cálculos del organismo, una reforma integral podría generar ingresos adicionales equivalentes a hasta 3,3% del PBI, con cerca de la mitad de esos recursos destinados a las provincias. El Gobierno ya se comprometió ante el Fondo a presentar antes de fin de año una propuesta para modificar el esquema impositivo.
Fuente: La Nación










