Con menos de 13 meses para el esperado debut de Los Pumas contra Canadá en el Mundial de Rugby 2027, el equipo argentino se encuentra en una fase de preparación crucial. Canadá, el primer rival del torneo, presenta un desafío que se percibe como menos complicado en comparación con los oponentes previos enfrentados en el ciclo de Felipe Contepomi.
La evaluación del rendimiento del equipo se complica tras haber competido recientemente contra potencias como Sudáfrica y Australia. La realidad es que los mundiales son una medida de referencia del rendimiento de los equipos, y aunque Sudáfrica se coronó campeón en 2019, su derrota ante Los Pumas en 2018 sigue presente en la memoria colectiva. Por lo tanto, la mirada hacia el 4 de octubre de 2027 se vuelve esencial.
La travesía hacia Australia se asemeja a una navegación a través del vasto océano Pacífico, donde los Pumas enfrentan paradas impredecibles en su camino. En la actualidad, tras seis partidos esta temporada, el rumbo del equipo parece incierto. A pesar de los resultados, hay una sensación de desconexión en el juego, lo que hace que el próximo Mundial se perciba como un horizonte lejano.
El desafío se asemeja al relato de «La expedición del Kon Tiki», donde un grupo de científicos noruegos navega en busca de corrientes que los lleven a las Polinesias. Felipe Contepomi, como capitán de este barco, busca encontrar la corriente que impulse a Los Pumas hacia su destino en Oceanía.
En cuanto al rendimiento del plantel, la falta de continuidad en la alineación ha sido evidente. Varios jugadores clave, como Sclavi, Montoya y Alemanno, no estuvieron disponibles en el último encuentro contra Australia. Esta situación presenta dos caras: por un lado, la dificultad de establecer un equipo sólido; por otro, la oportunidad de ampliar la base de jugadores.
A pesar de las adversidades, el equipo demostró capacidad al empatar con los Wallabies, incluso con una formación alternativa. Aunque el ataque mostró menos destellos que en ocasiones anteriores, la estadística de eficacia fue razonable, con varios intentos en la zona de gestación.
Los debutantes Facundo Cardozo y Mateo Soler, quienes hicieron su presentación en Mendoza, representan la renovación del equipo que será fundamental en los próximos partidos contra Irlanda, Italia y Francia. A medida que se acercan al Mundial, el equipo deberá fortalecer su juego en el contacto y la conexión entre forwards y backs.
A medida que se desarrolle la temporada, el horizonte hacia Australia se mantendrá en la distancia. Lo que se vive en este momento no es una representación del equipo que se verá en el Mundial. A medida que avancen, Los Pumas deberán encontrar su rumbo y aprovechar cada oportunidad para llegar a su destino con la fuerza necesaria.
Fuente: La Nación
