
El concejal del PRO, Fernando Muro, defiende la actualización de la Ordenanza 14.000 para fomentar la inversión privada, terminar con exigencias obsoletas y proteger miles de empleos, mientras el cuerpo deliberativo analiza las pautas de convivencia urbana.
La ciudad de Mar del Plata se encuentra ante la inminente necesidad de repensar su matriz de esparcimiento nocturno y su oferta gastronómica, un sector que se ha consolidado históricamente como un motor fundamental de la economía local. En el centro de la escena política y social se ubica el tratamiento legislativo del proyecto que propone modificar de raíz la Ordenanza N° 14.000. Esta iniciativa busca dar un salto de calidad y actualizar un marco regulatorio que, a los ojos del sector productivo, ha quedado a destiempo de las demandas modernas. Quien ha tomado la bandera de esta reforma es el concejal del PRO, Fernando Muro, que con una visión aperturista y enfocada en el desarrollo comercial, impulsa un cambio de paradigma para beneficiar a quienes deciden apostar por la ciudad.
El contexto actual exige respuestas rápidas y eficientes por parte del Estado municipal para apuntalar la recuperación económica. En este sentido, el edil oficialista argumenta de forma contundente la imperiosa necesidad de dejar atrás normativas anticuadas que asfixian a los emprendedores y limitan el potencial turístico del distrito. En una clara defensa de las fuentes de trabajo y la inversión de los privados, Muro expresó: «Hace 20 años la realidad de la gastronomía y el entretenimiento era otra. Seguir discutiendo con reglas de esa época es impedir que Mar del Plata avance mientras el mundo cambia». Sus palabras reflejan la postura de una gestión que busca desatar los nudos burocráticos para permitir la expansión de un rubro verdaderamente vital para el partido de General Pueyrredon.
Lejos de esquivar el debate sobre la compleja situación laboral que atraviesa el país, el referente del PRO apuntó directamente a las contradicciones que genera el actual sistema de habilitaciones y controles. Con suma firmeza, destacó que el municipio debe ser un aliado estratégico y no un obstáculo insalvable para el empresario local. «No podemos lamentarnos por el desempleo y al mismo tiempo seguir poniendo trabas y exigencias absurdas al privado que invierte, arriesga y genera trabajo», aseveró el concejal. Esta mirada a favor de la producción marplatense se sustenta en datos concretos del ecosistema comercial. Según indicó el legislador, este proyecto viene a poner orden, brindar previsibilidad jurídica y blanquear las dinámicas de más de setecientos establecimientos en todo el ejido urbano. «La modificación de la Ordenanza 14.000 apunta a actualizar y ordenar una actividad que en Mar del Plata involucra a más de 700 locales, impulsa el consumo y sostiene miles de puestos de trabajo marplatenses», remarcó Muro, dejando en claro que el norte de la nueva normativa es proteger y fomentar el empleo genuino.
Para materializar esta visión de progreso, el expediente legislativo se asienta sobre ejes transformadores muy precisos. El primer punto fuerte es la ansiada ampliación horaria, una demanda histórica del rubro gastronómico y cultural. El proyecto autoriza formalmente la realización de espectáculos de diversa índole —como presentaciones de música en vivo, sets de DJ’s y shows de humor— extendiendo el límite para el disfrute del público hasta las 4:00 AM. A esto se le suma una cuota de sentido común frente a las realidades de la nocturnidad: la normativa incorpora un criterio de simplificación y tolerancia operativa para que los titulares de los locales no sean castigados con severas multas por situaciones que escapan a su control preventivo, como lo son los tradicionales «bailes espontáneos» por parte de los asistentes.
Sin embargo, la propuesta liderada por Muro demuestra un fuerte compromiso con la seguridad ciudadana, desmintiendo de plano que se trate de una desregulación desmedida que ponga en riesgo a los vecinos. El texto es tajante al exigir el mantenimiento de requisitos técnicos innegociables para garantizar la correcta y pacífica convivencia urbana. Todo establecimiento deberá contar indefectiblemente con los informes antisiniestrales actualizados y emitidos por la delegación de bomberos, la correspondiente certificación de habilitación municipal al día y los rigurosos estudios de aislamiento acústico aprobados. De esta manera, se protege tanto al consumidor como al entorno residencial aledaño.
Es justamente el equilibrio con el descanso vecinal el punto que actualmente concentra el debate en el interior de las comisiones del Honorable Concejo Deliberante. Algunas asociaciones barriales de sectores como Alem y Playa Grande han manifestado sus inquietudes lógicas ante los posibles impactos en sus cuadras. Frente a estos reparos, la propuesta del concejal Muro sigue siendo eminentemente propositiva, apelando al crecimiento armónico de una metrópolis que debe abrazar con madurez su vocación de liderazgo turístico y cultural durante los doce meses del año. «Porque queremos seguir siendo la Ciudad del Sí: sí a más oportunidades, sí a una ciudad con movimiento todo el año y sí a seguir creciendo», concluyó el legislador, ratificando su fuerte apuesta por una Mar del Plata vibrante, productiva y moderna.
NMDQ
Fuente Noticias MDQ










