8.1 C
Mar del Plata
8 noviembre 2026, 3:39 am

Gabriel Rolón: «La peor condena es el olvido, no hay otra muerte»

- Publicidad -

En una entrevista exclusiva, el psicoanalista Gabriel Rolón reflexionó sobre la naturaleza de la felicidad y el impacto de los vínculos en nuestras vidas. Según Rolón, la felicidad no es un estado permanente, sino una construcción que se desarrolla a través de la aceptación de la falta y la finitud.

El reconocido autor propuso el concepto de “faltacidad” como una forma de integrar las ausencias y los dolores en la experiencia vital. Durante la charla, enfatizó la importancia de los vínculos, afirmando que “la peor de las condenas posibles es que te olviden; no hay otra muerte que el olvido”. Esta afirmación resalta cómo el legado de una persona se manifiesta en las huellas que deja en quienes la han amado.

- Publicidad -

Rolón también abordó el peso de los mandatos y las expectativas ajenas, describiendo cómo estos pueden actuar como obstáculos para la realización del deseo genuino. En su libro, La Felicidad, el psicólogo sostiene que la verdadera capacidad de construir momentos significativos reside en el presente, en la eternidad del aquí y ahora.

El autor subrayó la responsabilidad inherente a ser feliz, indicando que esto implica aceptar la propia mortalidad y las heridas del pasado. «Ser feliz implica una responsabilidad muy grande», afirmó, rechazando la idealización del futuro y la melancolía del pasado.

Rolón advirtió sobre la trampa de intentar sustituir pérdidas significativas, como la de un progenitor, con nuevos vínculos. A su juicio, aunque las nuevas personas en la vida de un individuo presentan desafíos, no reemplazan lo perdido. Definiendo el amor como “ese invento maravilloso para engañar por un rato a la muerte”, destacó la importancia de la ética en las relaciones.

En el ámbito de la terapia, Rolón explicó que su labor como psicoanalista consiste en ayudar al paciente a torcer su destino y a no ser esclavo de las expectativas ajenas. La felicidad se presenta como un acto de valentía, que requiere mirar hacia adentro sin vergüenza. «Yo soy alguien que no está dispuesto a quedarse un solo día al lado de alguien que ya no ame», reflexionó, enfatizando su compromiso con la búsqueda del enigma personal.

Invitando a sus pacientes a abandonar la comodidad de los lugares comunes, Rolón propone enfrentarse a la perturbación que implica pensar sobre el deseo y la finitud, sugiriendo que la felicidad es un instante efímero que merece ser vivido plenamente en el presente.

Fuente: La Nación

- Publicidad -

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

ULTIMAS NOTICIAS

- Publicidad -