Las autoridades sanitarias de Estados Unidos han iniciado una investigación tras la muerte de dos personas en Michigan, presuntamente relacionadas con un brote de ciclosporiasis. Este brote ha llevado a la identificación de la lechuga iceberg importada de Guanajuato, México, como posible fuente del problema.
Desde mayo, se han reportado más de 4100 casos confirmados y 7400 casos probables en 41 estados. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y funcionarios de salud pública han señalado que la lechuga producida por Taylor Farms, utilizada en restaurantes Taco Bell, está siendo investigada. Hasta finales de julio, casi 2000 casos habían sido vinculados a este producto, con al menos 98 hospitalizaciones.
Sin embargo, las autoridades han advertido que otras marcas y canales de distribución podrían estar involucrados, por lo que la investigación sigue abierta para determinar el origen completo de la propagación de la enfermedad.
Como resultado del brote, el 17 de julio Taylor Farms comenzó la retirada del mercado de toda la lechuga iceberg vendida en diferentes tipos de envases en al menos 27 estados. Las autoridades han instado a la población a desechar la lechuga y desinfectar cualquier superficie o recipiente que haya estado en contacto con el producto.
Por su parte, la Secretaría de Salud de México ha informado que sus análisis no encontraron rastros del parásito Cyclospora cayetanensis en la planta de Taylor Farms en Guanajuato.
Las primeras víctimas del brote presentaban condiciones de salud subyacentes que podrían haber sido agravadas por la infección intestinal. Las autoridades de Michigan no han proporcionado más detalles sobre los fallecimientos.
La ciclosporiasis es provocada por el parásito Cyclospora, que causa diarrea acuosa, náuseas y otros síntomas gastrointestinales. Aunque rara vez resulta mortal, puede ser grave para quienes tienen problemas de salud preexistentes. Este parásito se transmite a través de alimentos o agua contaminados y ha sido vinculado en el pasado a la ingestión de frutas y verduras expuestas a agua de riego contaminada.
A pesar de que la ciclosporiasis es menos común que otras enfermedades transmitidas por alimentos, su incidencia ha aumentado en la última década en Estados Unidos, alcanzando un pico en 2019 con cerca de 4700 infecciones.
Fuente: La Nación










