La NASA ha anunciado el lanzamiento del telescopio Nancy Grace Roman, previsto para el 30 de agosto de 2026, un avance significativo en la exploración de la energía oscura. Este ambicioso proyecto permitirá crear mapas tridimensionales del universo y realizar imágenes infrarrojas de cientos de millones de galaxias.
Según la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), los instrumentos del telescopio están diseñados para investigar la energía oscura, un fenómeno que representa aproximadamente el 68% del contenido total del universo. La naturaleza de este fenómeno sigue siendo un misterio, y el observatorio también se enfocará en la materia oscura y la búsqueda de exoplanetas.
Ciencia y Tecnología en Acción
El telescopio Roman empleará técnicas innovadoras para estudiar la energía oscura y su relación con la expansión del universo. La NASA ha destacado que el observatorio rastreará cómo la materia oscura influye en la formación y evolución de las galaxias, contribuyendo así a un mejor entendimiento de la estructura del cosmos.
Un Mapa Tridimensional del Universo
Uno de los elementos centrales de la misión será el Sondeo de Área Amplia de Alta Latitud, que abarcará más de 5000 grados cuadrados del cielo, aproximadamente el 12% del mismo, en un período de un año y medio. Este programa combinará espectroscopia con imágenes a través de diferentes filtros.
La espectroscopia permitirá calcular distancias a galaxias mediante el análisis de longitudes de onda, mientras que las imágenes registrarán posiciones y formas de millones de galaxias. Roman utilizará dos técnicas cosmológicas: el agrupamiento de galaxias y la lente gravitacional débil, para obtener información sobre la materia oscura, que representa cerca del 27% del universo.
Detalles del Lanzamiento y Futuras Misiones
El lanzamiento del telescopio está programado para el domingo 30 de agosto a las 7:26 hs EDT desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. Un cohete Falcon Heavy de SpaceX será el encargado de llevar al observatorio al espacio. Además, se prevé que la misión principal tenga una duración de cinco años, con posibilidad de extenderse por otros cinco años.
Roman también jugará un papel clave en la identificación de exoplanetas, con la expectativa de descubrir miles de mundos fuera de nuestro sistema solar y sentar las bases para futuras misiones que busquen señales de vida en planetas similares a la Tierra.
Fuente: La Nación










