El reciente homenaje a José Manuel de la Sota, a pocos días de cumplirse ocho años de su fallecimiento, reunió a diversos sectores del peronismo en un gesto de acercamiento destacado por los asistentes al evento. La ceremonia tuvo lugar en un hotel porteño y fue testigo de la participación del peronismo cordobés, el massismo y el kicillofismo, aunque la ausencia de figuras cercanas a la expresidenta Cristina Kirchner fue notoria.
Entre los presentes se encontraban importantes figuras como Juan Schiaretti, Martín Llaryora, Sergio Massa y Cecilia Moreau, quienes conformaron la primera fila del homenaje. Del acto también participaron otros dirigentes de relevancia, como el auditor general de la Nación, Juan Manuel Olmos, y el senador nacional Gerardo Zamora. Sin embargo, se hizo evidente la falta de líderes con vínculos actuales con la exmandataria, a pesar de que se extendieron invitaciones a figuras como Máximo Kirchner y Wado de Pedro.
La organización del homenaje fue impulsada por Candelaria de la Sota, hija del exgobernador, mientras que su hermana Natalia de la Sota no asistió debido a un compromiso en Río Cuarto. Esta última se encuentra distanciada de los sectores que apoyan a Schiaretti y Llaryora, y se posiciona como una posible candidata a gobernadora por un espacio propio.
Entre los asistentes también se contaron diputados y líderes sindicales, como Luis Barrionuevo y Diego Bossio, quienes aportaron a la diversidad del encuentro. La presencia de Carli Bianco, en representación del gobernador bonaerense Axel Kicillof, fue destacada como un indicativo de la voluntad de diálogo entre los distintos componentes del peronismo. Sin embargo, algunos asistentes consideraron que el acto fue principalmente un homenaje y careció de implicaciones políticas significativas.
Las declaraciones posteriores al evento reflejan la distancia con el cristinismo, como lo expresó Victoria Tolosa Paz, quien afirmó que el peronismo no percibe a Cristina Kirchner como su conductora actual. A pesar de ello, destacó la importancia de encontrar un punto de encuentro en el legado de De la Sota y subrayó la preparación y pragmatismo de Massa en el contexto político actual.
Fuente: La Nación










