El reciente Mundial de Fútbol se ha convertido en un fenómeno que ha catapultado la visibilidad de las plataformas de apuestas, especialmente durante las nuevas «pausas de hidratación». Estas pausas provocaron un incremento significativo en las búsquedas, alcanzando picos de entre el 60% y el 150%, lo que se tradujo en un aumento notable de apostadores a nivel global.
Durante el torneo, se registró un incremento del 80% en las apuestas realizadas en plataformas legalmente habilitadas. Asimismo, el número de apostadores en sitios autorizados creció un 21%. Este crecimiento no solo beneficia a las empresas de apuestas, sino que también representa una importante contribución al fisco.
En este contexto, los apostadores son quienes aportan mediante impuestos indirectos, mientras que las operadoras digitales cumplen con sus obligaciones fiscales, que incluyen Ganancias, IVA y otros tributos. Según la ley de coparticipación federal de impuestos, el 95% de los recursos recaudados se distribuye entre las provincias, y el 5% restante se destina a la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales (Arsat).
Datos de la consultora Analytica, junto con estadísticas de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), revelan que la recaudación por impuestos indirectos al juego legal alcanzó 71.828 millones de pesos en el primer semestre del año, logrando un récord mensual en junio de 13.656 millones, lo que representa un incremento interanual del 35,5%.
Por otro lado, la Secretaría de Industria y Comercio ha actualizado la normativa sobre publicidad de juegos de azar para mejorar la efectividad de las advertencias obligatorias. La nueva regulación busca evitar la saturación de mensajes preventivos y establece que la advertencia «jugar compulsivamente es perjudicial para la salud» y la leyenda «+18» deben ser visibles en toda publicidad relacionada con juegos y apuestas.
A pesar de estos avances, el proyecto de ley destinado a prevenir la ludopatía y regular los juegos de azar en línea permanece estancado en el Senado. Este proyecto, que fue sancionado por la Cámara de Diputados en noviembre de 2024, busca abordar cuestiones críticas como la regulación del mercado y la protección de menores ante el juego patológico, en un contexto donde la ludopatía se expande ante la falta de acción legislativa.
Fuente: La Nación










