El sistema de colectivos en el Área Metropolitana enfrenta una crisis significativa, evidenciada por la reducción de unidades de 18.000 a 16.000 en los últimos cinco años. Según fuentes del sector, la antigüedad de los vehículos y la baja inversión han contribuido a esta problemática. Además, las tarifas han aumentado por debajo de la inflación, lo que ha llevado a una progresiva descapitalización de las empresas.
A pesar del crecimiento poblacional en el área, que ha sumado aproximadamente 1,5 millones de habitantes en la última década, la cantidad de usuarios ha disminuido en un tercio. Actualmente, el sistema transporta cerca de 7 millones de pasajeros diarios, en comparación con los 11 millones registrados hace diez años. Un dato alarmante es la caída de pasajeros los domingos, donde en julio de este año se reportó una reducción del 54% en el conurbano.
Los especialistas sugieren que para modernizar las flotas, el transporte público debe alinearse con una tendencia global que favorezca vehículos más modernos y sustentables. En este sentido, la Ciudad de Buenos Aires ha implementado una medida que prohíbe la incorporación de colectivos diésel tradicionales a partir del 1 de enero de 2027, obligando a que sean propulsados a GNC o eléctricos.
Empresas como King Long, una automotriz china, están liderando esta transformación. Con planes de contar con 200 unidades a GNC en Argentina antes de finalizar el año, la compañía ya ha comenzado a renovar la flota de la línea 109 de Metropol, que incorporará 40 buses adicionales, alcanzando una flota completamente a GNC.
Los colectivos a GNC ofrecen ventajas significativas, como menores emisiones contaminantes y costos reducidos en combustible. Con un costo aproximado de US$240.000, su precio es más accesible que los diésel y mucho menor que los eléctricos, que rondan los US$400.000. Esta diferencia de costos podría impulsar el crecimiento del sector GNC en el país.
Emilio Ma, gerente de Ventas para América de King Long, anticipa que el próximo año podrían duplicar el número de unidades GNC en Argentina, con un objetivo de llegar a 300 unidades. Aunque la competencia en el mercado de buses es alta en otras regiones, en Argentina la normativa estricta limita el ingreso de nuevas marcas.
King Long también está considerando establecer una planta de ensamblaje en el país, aunque este proyecto aún se encuentra en una fase de planificación a largo plazo.
Fuente: La Nación
