La transición demográfica en Argentina ha alcanzado un punto crítico, donde el aumento de la expectativa de vida y la significativa reducción de la natalidad han llevado a los expertos a calificar este fenómeno como «inevitable» e «irreversible«. Esta situación fue destacada en un reciente encuentro que reunió a profesionales de la salud, investigadores y funcionarios en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad del Salvador.
Según un informe presentado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa) y el Ministerio de Salud, las proyecciones demográficas para la próxima década revelan un marcado envejecimiento de la población. Las comparaciones entre las pirámides poblacionales de 2010 y 2022 muestran un estrechamiento en la base de la población joven, mientras que la proporción de personas mayores continúa en aumento.
Los datos indican que para 2040, se espera que los mayores de 65 años superen en número a los menores de 15, planteando serios retos tanto a nivel social como económico. Mabel Bianco, presidenta de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer, enfatizó que «el cambio demográfico comenzó hace décadas» y que sus efectos son evidentes, destacando que la caída de la fecundidad está relacionada con el acceso de las mujeres a más educación y oportunidades laborales.
En este contexto, Laura Cordero, subsecretaria de Atención Hospitalaria, presentó las medidas que se están implementando para adaptar los servicios de salud a esta nueva realidad. Estas incluyen la reconversión de áreas de atención y la mejora en la infraestructura de cuidados críticos, en respuesta a una población en envejecimiento.
Desde el ámbito político, Clara Muzzio, vicejefa de gobierno, señaló la importancia de investigar las razones detrás de la disminución de nacimientos, que han caído a la mitad en la última década. «La economía no explica todo«, afirmó, citando que las argentinas están teniendo su primer hijo a los 32 años en promedio.
El cardiólogo Mario Glanc advirtió que, si se mantiene la tendencia actual, para el año 2050 se cruzará la línea entre la caída de los nacimientos y el aumento de las defunciones. «Esto es un problema muy importante desde lo previsional«, destacó, haciendo hincapié en la necesidad de políticas públicas adecuadas que respondan a este cambio.
El envejecimiento, según los expertos, no solo representa un desafío en términos de servicios de salud, sino que también implica un cambio en la percepción social sobre la vejez. Germán de la Llave, médico geriatra, subrayó la necesidad de reconfigurar el sistema de atención, enfatizando la importancia de la prevención y la atención en el primer nivel.
La expectativa de vida ha aumentado, alcanzando en 2023 aproximadamente 80,6 años para las mujeres y 74,8 años para los hombres, con proyecciones que sugieren un incremento continuo. Sin embargo, este aumento conlleva una mayor carga en el sistema de salud, que debe adaptarse a las necesidades de una población que envejece.
En conclusión, el envejecimiento poblacional en Argentina es un fenómeno que ya se ha consolidado y que plantea importantes desafíos para el futuro. La implementación de políticas públicas efectivas y la reconfiguración del sistema de salud son esenciales para garantizar una transición demográfica que beneficie a todos los sectores de la sociedad.
Fuente: La Nación










