Los astrónomos han realizado un descubrimiento significativo al identificar el planeta más joven conocido hasta la fecha, un mundo que tiene menos de un millón de años. Este hallazgo se celebra por la NASA y tiene la participación del astrofísico argentino Lucas Cieza.
El nuevo exoplaneta, denominado Elías 2-24 b, es considerado un «recién nacido» en el contexto astronómico. Este planeta se encuentra en una enorme nube de gas y polvo, que actúa como una especie de «sala de maternidad» cósmica donde los planetas se forman. Con una masa similar a la de Júpiter, Elías 2-24 b se localiza a aproximadamente 450 años luz de la Tierra.
Elías 2-24 b desafía los modelos de formación planetaria existentes, ya que los estudios anteriores habían tenido dificultades para explicar el origen de los planetas más jóvenes conocidos, que superan los cinco millones de años. Cieza destacó que el descubrimiento ilustra la necesidad de revisar y mejorar los modelos actuales de formación planetaria.
El estudio fue llevado a cabo por investigadores de la Universidad Diego Portales en Santiago de Chile, como parte del proyecto Odisea (Ophiuchus Disk Survey Employing ALMA). Este proyecto se centra en el análisis de grandes anillos de gas y polvo que rodean estrellas jóvenes en la nube molecular de Ofiuco, donde se forman los planetas.
Los astrónomos utilizaron un coronógrafo en el Observatorio WM Keck en Hawái, herramienta que colabora con la NASA, para bloquear la luz intensa de las estrellas y poder observar los objetos más tenues en su entorno. Esto permitió la detección de Elías 2-24 b, un hallazgo que representa un avance importante en la observación de exoplanetas jóvenes.
Cieza explicó que, aunque la galaxia genera continuamente nuevas estrellas y planetas, hay una brecha significativa en la capacidad de los telescopios actuales para detectar estos cuerpos en sus primeras etapas de desarrollo. El uso del coronógrafo fue crucial para superar este desafío.
La identificación de Elías 2-24 b no solo proporciona información sobre este nuevo exoplaneta, sino que también permite a los científicos estudiar su sistema junto a su estrella, ofreciendo un vistazo a cómo pudo haber sido nuestro propio sistema planetario hace miles de millones de años. Además, Santiago Orcajo, graduado de la Universidad de La Plata, participó en las etapas iniciales del estudio, enfocándose en la evolución de los discos de gas y polvo alrededor de estrellas jóvenes.
En 2021, Orcajo había colaborado con Cieza en una reconstrucción sobre la evolución de estos discos, y el descubrimiento de Elías 2-24 b ha proporcionado la evidencia necesaria para vincular las estructuras observadas con un planeta en formación.
Fuente: La Nación










