En el corazón del valle de Traslasierra, Luz y Santiago han transformado su vida al abandonar la rutina urbana de Buenos Aires. La pareja, junto a sus hijos Francisca y Jacinto, decidió construir su hogar en el paraje Achiras Arriba, donde levantaron una casa de adobe y desarrollaron un alojamiento ecológico que respeta el entorno.
Una Decisión Transformadora
Luz y Santiago, ambos expublicistas, tomaron la valiente decisión de cambiar su estilo de vida tras el nacimiento de su primera hija. Buscando un ambiente más natural para criar a Francisca, encontraron un terreno a más de 850 metros sobre el nivel del mar, rodeado de monte nativo y con vistas al cerro Champaquí. Sin conexión eléctrica, su nuevo hogar requería un enfoque innovador y sostenible.
Aprendiendo a Construir
Para materializar su sueño, la pareja se capacitó en bioconstrucción y, aunque contaron con apoyo profesional para ciertos aspectos estructurales, la mayor parte del trabajo fue realizado por ellos mismos y con la ayuda de la comunidad. «En mi vida había agarrado un ladrillo», confesó Luz en una reciente entrevista. Este esfuerzo conjunto es un reflejo de la solidaridad entre vecinos y amigos, quienes también se beneficiaron de este aprendizaje colaborativo.
Vivienda Sostenible Sin Electricidad
La casa que construyeron incorpora paneles solares, lo que les permite generar su propia electricidad. El uso de materiales de adobe no solo es un homenaje a las tradiciones locales, sino que también optimiza la temperatura interior gracias a la inercia térmica de los muros. Un techo vegetal complementa esta eficiencia, aunque su diseño requiere atención a múltiples factores técnicos.
Un Proyecto en Crecimiento
Con el tiempo, el hogar familiar se transformó en un alojamiento ecológico que utiliza agua de vertiente, calefacción a leña y cuenta con instalaciones sostenibles como baños secos y una huerta orgánica. Esta evolución no solo refleja un compromiso con el medio ambiente, sino que también busca integrar a la familia en la comunidad local.
Compromiso con la Comunidad y el Medio Ambiente
Doce años después de su mudanza, Luz ha ampliado su rol al convertirse en bombera voluntaria, una respuesta a los riesgos de incendios forestales en la región. Su historia es un testimonio del aprendizaje, la adaptación y el valor de la colaboración comunitaria en un entorno que requiere ingenio y esfuerzo colectivo.
La historia de Luz y Santiago ha sido documentada en un video del canal Sueños de ruta, capturando su viaje y el impacto que han generado en su nuevo hogar.
Fuente: La Nación
