
Lo ordenó el Juzgado Federal N° 3 en el marco de la controversia por la instalación de un bar de gin. Buscan determinar si existen alteraciones en el terreno vinculadas a la última dictadura.
La Justicia Federal de Mar del Plata inició este miércoles un exhaustivo procedimiento de prospección geofísica en el predio lindero al Faro, con el objetivo de detectar posibles rastros o movimientos de suelo no naturales que puedan estar vinculados con el terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico-militar. Las tareas, que se extenderán hasta el jueves 11 de junio, son ejecutadas por especialistas de la Dirección de Criminalística y Estudios Forenses de la Gendarmería Nacional mediante la utilización de dispositivos de rastreo terrestre y georradares.
La medida procesal se desarrolla en un contexto de fuerte discusión pública tras la autorización para la instalación de un emprendimiento gastronómico en el lugar. En mayo pasado, el Juzgado Federal N° 3 de Mar del Plata dispuso levantar de manera parcial la medida cautelar que mantenía frenadas las obras edilicias de la firma Burbarrel/Restinga, encargada del proyecto para montar un bar de gin. Sin embargo, el magistrado aclaró de forma taxativa en su resolución que una parte de la superficie del terreno continuaría bajo una estricta veda judicial, prohibiendo cualquier tipo de modificación o avance de obra en los sectores bajo sospecha.
La actual intervención de las fuerzas federales complementa el trabajo de campo y la inspección ocular que se llevó a cabo el pasado 22 de abril. En esta oportunidad, el foco de la investigación se centra en tres áreas específicas de interés que fueron oportunamente señaladas por los organismos de derechos humanos locales, coincidiendo con los sectores donde la empresa privada proyecta levantar nuevas construcciones. Existía una cuarta zona bajo análisis, pero debió ser excluida del cronograma de tareas técnicas debido a que el terreno ya sufrió profundas modificaciones previas que alteraron su estado original.
El propósito central del peritaje técnico es corroborar, a través del análisis pormenorizado del suelo, la existencia de alteraciones geológicas inducidas que den cuenta del accionar represivo ilegal. Más allá de que el estudio se focaliza en las variaciones geofísicas del terreno, los organismos de derechos humanos insisten en que ese espacio geográfico funcionó como un escenario clave de la maquinaria represiva montada a pocos metros de allí, en la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina (ESIM), señalando que en el predio en cuestión se habrían ejecutado, al menos, simulacros de fusilamiento. Los representantes civiles admiten que las evidencias más consistentes en estos supuestos específicos se encuentran en los testimonios y en el reconocimiento de campo realizado por las propias víctimas, aunque los resultados científicos del georradar serán cotejados y sumados a los fundamentos que defienden la relevancia histórica y judicial del lugar.
Fuente Noticias MDQ










