La senadora Patricia Bullrich está llevando al límite la interna de La Libertad Avanza (LLA) al diferenciarse abiertamente del Gobierno, lo que ha generado tensiones con el oficialismo y con su propio bloque.
Recientemente, Bullrich se reunió con 15 diputados de LLA, lo que provocó una fuerte reacción del Ejecutivo y tensó la relación con Martín Menem, quien controla a parte de estos legisladores. La reunión fue interpretada como una demostración de poder político en un momento crítico del período legislativo, especialmente en medio de la discusión sobre las PASO.
Desde el entorno de Bullrich, se asegura que no hay intención de ruptura, aunque admiten que existe una creciente preocupación por los efectos de sus acciones. La senadora respondió a las críticas afirmando: «Yo no crucé ningún límite, me junté con mi gente».
A medida que se acercan las elecciones, las encuestas indican un empate técnico entre Bullrich y Milei, lo que ha llevado a Bullrich a explorar nuevas alianzas y respaldos políticos, especialmente entre los gobernadores y sectores del círculo rojo.
La reunión también expuso tensiones internas en el bloque, donde algunos legisladores cuestionaron el manejo de la agenda legislativa. A pesar de los roces, algunos miembros del bloque aún ven valor en mantener la cohesión y consideran que el Gobierno ha respondido favorablemente a algunas de sus propuestas.
La situación entre Bullrich y el sector karinista se complica, ya que se rumorea que al menos diez de los quince diputados no estarían dispuestos a votar en contra del oficialismo en caso de una ruptura. La Casa Rosada está preparando un nuevo encuentro para abordar estas tensiones, aunque algunos analistas sugieren que es poco probable que se produzca una ruptura inminente.
Fuente: La Nación










