Boca Juniors logró avanzar a los octavos de final de la Copa Sudamericana tras un intenso partido que culminó en una tanda de penales. El equipo argentino, que había perdido 1-0 ante O’Higgins en Chile, igualó la serie con el mismo marcador en casa, lo que llevó a definir el encuentro desde los once metros, donde se impuso 4-3.
El entrenador Rodolfo Arruabarrena fue el único en ofrecer declaraciones tras el partido, mientras que sus jugadores se mantuvieron al margen. A pesar de la clasificación, el director técnico expresó su preocupación por el desempeño del equipo. «Este pasaje nos tendría que dar confianza, pero también tenemos que ser autocríticos y saber que así no podemos», afirmó Arruabarrena, quien destacó la superioridad del rival durante gran parte del encuentro.
El DT reconoció que, aunque el objetivo de avanzar se cumplió, la forma en que se logró no fue satisfactoria. «No me ha gustado la manera, hemos sufrido… y el rival fue superior», comentó, refiriéndose a la ineficacia ofensiva de su equipo. Arruabarrena enfatizó la necesidad de mejorar: «De esta manera serán pocas las victorias que podamos conseguir».
Además, el entrenador recordó la eliminación de la Copa Libertadores anterior a su llegada, señalando que el club ha tenido una acumulación de problemas que deben ser resueltos. «Hemos estado muy imprecisos, erráticos… Nos ha faltado animarnos más a jugar», añadió, subrayando la importancia de trabajar en el aspecto anímico y en la competitividad del equipo.
La próxima cita de Boca Juniors será en Rosario, donde se enfrentarán a Newell’s por el Torneo Clausura. Arruabarrena manifestó su intención de enfocarse en ese partido inmediato, reconociendo que el equipo necesita urgentemente mejorar su rendimiento. «Estamos obligados a salir de esta situación, porque el club y su historia nos lo imponen».
Fuente: La Nación










