Un reciente estudio de CIPPEC ha planteado una comparación interesante entre tener un auto propio y utilizar servicios de transporte como DiDi. Según los datos, para quienes recorren menos de 5200 kilómetros anuales, resulta más conveniente optar por viajes a través de la aplicación en lugar de mantener un vehículo propio.
Este cálculo, que se traduce en aproximadamente 433 kilómetros al mes, sugiere que muchos usuarios podrían estar ahorrando significativamente al elegir alternativas de movilidad. El informe también destacó que los gastos fijos de un auto, como la patente, el seguro y el mantenimiento, continúan acumulándose incluso si el vehículo permanece estacionado durante largos períodos.
La investigación de CIPPEC se basó en encuestas a 759 conductores y 882 pasajeros, así como un análisis de 5021 viajes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Los resultados mostraron que el 75% de los usuarios de DiDi Express no poseen vehículo propio, y un 33% de los viajes son para regresar del trabajo a casa.
La combinación de diferentes medios de transporte también ha sido un foco del estudio. CIPPEC encontró que más de la mitad de los viajes analizados comenzaban o terminaban cerca de la red de transporte público, sugiriendo que muchos usuarios optan por mezclar colectivos, trenes o subtes con viajes en auto por aplicación.
Además, el estudio reveló que los conductores de DiDi también tienen motivos económicos para utilizar sus vehículos. Alrededor del 65% de los conductores combinan su trabajo en la plataforma con otras ocupaciones, y un 78% de los que realizan viajes en auto son jefes de hogar.
La actividad de DiDi ha mostrado un impacto significativo en la economía, generando un valor agregado de $1,15 billones en el país durante 2025, lo que representa alrededor del 0,14% del PBI. Este impacto se concentra principalmente en CABA, donde contribuye con 0,59% del Producto Bruto Geográfico, y se estima que sostiene cerca de 14.000 puestos de trabajo indirectos en otros sectores, vinculados al consumo y a los proveedores del servicio.
Fuente: La Nación










