El caso del femicidio de Nancy Estela Godoy ha revelado un preocupante escenario en la región, donde un extenso polígono de 300.000 hectáreas entre Esquina y Sauce alberga al menos una docena de cotos de caza. El 29 de octubre, su cuerpo fue hallado en un área remota, lejos de cualquier centro urbano, lo que ha generado un gran número de interrogantes sobre el contexto de su muerte.
Godoy, quien había asumido como directora suplente de la escuela N° 626, era conocida por denunciar el estado de abandono del establecimiento educativo. Según sus declaraciones, la escuela estaba en condiciones precarias y funcionaba como un «lugar fantasma». Las denuncias de abandono sugieren que el vaciamiento de la escuela podría haber contribuido a la proliferación de la caza furtiva en la zona, donde la ley prohíbe la existencia de cotos a menos de 1500 metros de poblaciones.
La investigación ha puesto de manifiesto la posibilidad de que su asesinato esté vinculado a actividades cinegéticas ilegales. Se ha señalado que el capataz de la estancia El Curupí, Ireneo Antonio Zarza, podría haber facilitado la caza ilegal en terrenos colindantes. Los cotos de caza en esta región son conocidos por atraer a cazadores de otros países, generando significativas ganancias para guías locales.
Recientemente, una organización internacional alertó sobre la actividad de cazadores brasileños que promovían viajes de caza no regulados en Sauce y Esquina. Estos cazadores supuestamente colaboran con un inspector local, Diego Miguel Ruiz Díaz, quien es señalado como un actor clave en un posible esquema de caza furtiva. Ruiz Díaz, que trabaja ad honorem, ha enfrentado múltiples denuncias relacionadas con abuso de autoridad y caza ilegal.
El marco legal provincial prohíbe la autorización de cotos de caza en cercanías a poblaciones. Sin embargo, se ha constatado que algunos cotos operan sin las debidas habilitaciones. La Unidad Fiscal Especializada en Criminalidad Organizada ha iniciado una investigación para esclarecer las sospechas de contrabando y las implicaciones de funcionarios locales en estas actividades.
La familia y amigos de Nancy Godoy la despidieron en una emotiva ceremonia, mientras la búsqueda de respuestas continúa en un contexto donde la actividad cinegética y la seguridad de la comunidad están profundamente entrelazadas.
Fuente: La Nación










