Hoy, se conmemoran 58 años del nacimiento de Ricardo Fort, una figura emblemática del entretenimiento argentino. Conocido como “El Comandante”, Fort no solo era heredero de una de las mayores fortunas del país, sino que también soñaba con ser un ícono querido por el público. A pesar de sus romances escandalosos, su verdadero amor siempre estuvo presente: su dedicación a sus hijos, Felipe y Marta.
El camino hacia la fama de Fort comenzó en su juventud, cuando decidió alejarse de su vida empresarial para perseguir su pasión por la televisión. Su debut se produjo en el programa Movete, conducido por Carmen Barbieri a finales de los 90, donde su voz cautivó a la audiencia. A partir de ahí, su carrera despegó, participando en programas como Animales Sueltos y Infama, donde mostró su vida llena de lujos y excentricidades.
En 2009, Fort logró un gran éxito con el estreno de su propio reality, Reality Fort, que ofreció a los televidentes un vistazo a su ostentosa vida, incluyendo sus viajes a Miami y su colección de autos de lujo. Su participación en Bailando por un Sueño también lo llevó a formar relaciones con varias figuras del entretenimiento, aunque fue su amigo de toda la vida, Gustavo Martínez, quien estuvo a su lado hasta el final.
A pesar de su éxito en la televisión y el teatro, la salud de Fort comenzó a deteriorarse. En el verano de 2013, enfrentó complicaciones que llevaron a múltiples internaciones y, tras ser operado por una úlcera duodenal, su estado se agravó. Finalmente, falleció el 25 de noviembre de ese mismo año debido a un paro cardíaco.
Desde su muerte, su figura ha resurgido en las redes sociales, generando un fenómeno de memes y recordatorios. Su hija, Martita Fort, continúa su legado en la televisión, conduciendo Fort Night Show en streaming y participando en MasterChef Celebrity.
Fuente: La Nación










