Poco más de una semana después de ser baleada durante una persecución policial, Celeste Montarana, de 21 años, permanece internada en estado crítico. La joven fue trasladada desde su ciudad de Pergamino a un centro de salud más complejo en La Plata para continuar con su tratamiento tras sufrir la extirpación de un riñón debido a un disparo. Su madre, Elsa, expresó su angustia: “Es increíble lo que estamos viviendo. Las personas que la tenían que cuidar casi le arrebatan la vida”, refiriéndose a la violencia del operativo policial.
El incidente tuvo lugar cuando Celeste y otros jóvenes viajaban en un Volkswagen Gol que se negó a detenerse para un control de rutina. Tras la persecución, resultó herida junto a Maite Azcona, de 23 años, quien también fue baleada pero se encuentra fuera de peligro tras una intervención quirúrgica. Azcona, en un mensaje en redes sociales, reafirmó su apoyo a Celeste: “Hasta el final con mi compañera siempre, te amo, hermana. Justicia por nosotras”.
La investigación ha llevado a la Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense a desafectar a los dos policías involucrados en el hecho, mientras sus armas fueron secuestradas para determinar responsabilidades. El caso está en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N.º 13, que se especializa en Violencia Institucional.
Según informes preliminares, el conductor del vehículo en el que viajaban las jóvenes había sido observado realizando maniobras peligrosas a alta velocidad. La persecución se inició tras la negativa del conductor a detenerse ante las señales de los patrulleros.
Fuente: La Nación










