Miguel Battista, un bioquímico de 71 años, ha sido colocado en arresto domiciliario mientras enfrenta acusaciones de haber mantenido a su esposa e hijos en cautiverio en su residencia. Esta decisión fue tomada por el juez José Luis Ennis tras una audiencia donde se discutieron diversas posturas.
Durante la audiencia, el magistrado argumentó que existen elementos suficientes para considerar la probabilidad de autoría en este caso. Además, destacó que debido a la edad de Battista, en caso de ser condenado, podría cumplir una pena en su hogar. Por lo tanto, se ordenó que permanezca en su domicilio, donde no podrá salir sin autorización judicial.
El bioquímico enfrenta cargos por privación ilegítima de la libertad y abandono de personas. La investigación se inició tras la denuncia de una vecina que reportó gritos provenientes de la vivienda, así como el inusual comportamiento de la familia, que nunca parecía salir al exterior.
La esposa de Battista, de 41 años, y sus tres hijos, de 19, 17 y 13 años, fueron rescatados de un entorno de aislamiento absoluto. La situación fue calificada por algunos medios como “la casa del horror”.
En la audiencia reciente, el Ministerio Público Fiscal solicitó que el imputado permanezca en prisión preventiva por otros 30 días, argumentando que el arraigo de Battista en la zona es débil y que podría representar un peligro de entorpecimiento procesal.
La Asesoría de Familia también intervino en el caso, enfatizando la necesidad de proteger a los adolescentes involucrados y mencionando que se ha abierto un expediente para su cuidado y asistencia.
La defensa de Battista presentó testigos para demostrar su arraigo y propuso un lugar alternativo para el cumplimiento del arresto domiciliario. Sin embargo, el juez impuso una prohibición de acercamiento a sus hijos, recordando que cualquier incumplimiento podría resultar en la revocación de su arresto domiciliario.
Fuente: La Nación










