Las mamparas de herrería y vidrio han evolucionado en el ámbito del diseño de interiores, convirtiéndose en elementos arquitectónicos que no solo cumplen una función práctica, sino que también enriquecen la estética del hogar.
Estos cerramientos, fabricados a medida, permiten dividir áreas sin obstruir la luz natural ni bloquear las visuales. La estructura metálica, con perfiles que trascienden su función técnica, aporta escala y personalidad a cualquier ambiente. Con opciones como cuadrículas simples, vidrios esmerilados o texturados, estas mamparas se integran perfectamente a la propuesta general del baño.
Ventajas del uso de mamparas de herrería
Una de las principales ventajas de estas mamparas es su versatilidad. Se adaptan a diversos materiales como mármol, piedra o madera, y pueden adoptar estilos que van desde lo industrial hasta lo contemporáneo y clásico. Para proyectar un cerramiento de herrería eficaz, se recomienda:
Incluirlo desde el inicio del proyecto en lugar de considerarlo un agregado de último momento.Definir la modulación de los perfiles según las proporciones del ambiente.Repetir el acabado de la herrería en elementos como griferías y espejos.Elegir entre vidrio transparente o texturado, dependiendo de la necesidad de amplitud o privacidad.Utilizar perfiles con tratamiento anticorrosivo, ideales para ambientes húmedos.Aprovechar el cerramiento para organizar los espacios sin perder luminosidad.
Ejemplos de diseño innovador
Proyectos destacados demuestran el potencial de estas mamparas. La arquitecta Vanesa Franco Gómez diseñó una mampara artesanal que separa la ducha sin bloquear la luz, ideal para espacios compactos. Por otro lado, el Studio Tamat creó un baño en suite con puertas de vidrio acanalado que ofrecen privacidad sin sacrificar luminosidad.
La integración del hierro y vidrio también se puede apreciar en el trabajo de la arquitecta Tessa van Schaik, quien combina estos materiales con madera para crear un espacio cálido y contemporáneo. Asimismo, la decoradora Sol Larrosa logró un baño que fluye naturalmente con el resto de la casa gracias a un divisor que respeta la escala del ambiente.
Soluciones prácticas para cada necesidad
Otras propuestas incluyen un cerramiento de vidrio esmerilado diseñado por la arquitecta Silvia Soqueff que ofrece privacidad de forma sutil, y un diseño clásico de Andrés Escobar que se abre hacia el jardín, creando una atmósfera relajante.
Cada vez más, estas mamparas se posicionan como una solución efectiva para aquellos que desean separar espacios sin aislarse, demostrando que el diseño funcional puede ser a la vez estético y práctico.
Fuente: La Nación










