Unos 11 mil kilómetros separan Londres de Rosario, pero para Alec Brooke, un joven esgrimista británico de 21 años, esa distancia se acorta a través de su aprecio por Lionel Messi. Este talentoso atleta decidió dejar su equipo nacional para representar a Argentina, el país de su madre, y ahora participa en los Juegos Suramericanos 2026, que tienen como sede principal la ciudad natal del futbolista.
Alec se encuentra actualmente viviendo en la Villa Suramericana, situada a tan solo 50 metros de la casa donde nació Messi. Para él, este lugar es como un parque de diversiones. «No sé si va a llamarme Messi después de esto, pero si lo hace mi vida ya está completa», comenta en tono de broma, revelando su entusiasmo por la proximidad a su ídolo.
Nacido en Londres, Alec creció en un hogar donde la cultura argentina prevalecía, gracias a su madre, Marisa Korosy. Desde pequeño, aprendió a hablar español para comunicarse con su abuela. A pesar de ser parte de la selección inglesa de esgrima, su amor por el deporte y el fútbol argentino lo llevaron a aceptar la oferta de representar a Argentina, un cambio que considera la mejor decisión de su vida.
Con una camiseta de Messi siempre bajo su chaqueta de esgrima, Alec ha formado un fuerte vínculo con su nuevo equipo. «Los chicos del equipo argentino son unos genios», expresa, destacando el ambiente positivo y la experiencia de su entrenador, José Domínguez. A medida que se acerca la competencia, Alec se siente emocionado por la posibilidad de recorrer los lugares significativos en la vida de Messi, como su casa y el barrio que lo vio crecer.
La conexión de Alec con Argentina va más allá del deporte. Aunque su familia es fanática de múltiples deportes, el fútbol ocupa un lugar especial en sus corazones. «Miro todos los partidos de Argentina», dice, mientras comparte su amor por clubes como San Lorenzo y West Ham. Además, recuerda con cariño su experiencia al asistir a un partido de Barcelona, donde Messi anotó dos goles en su cumpleaños número 13.
El joven esgrimista también ha tenido la oportunidad de ver a Messi en la Major League Soccer, un momento que atesora. «Traté de acercarme pero mi silla estaba muy lejos», recuerda. Con una colección de camisetas del 10, Alec destaca la importancia de la camiseta argentina que eligió llevar a Rosario durante su competencia.
Alec Brooke no solo representa a Argentina en la esgrima, sino que también se siente parte de la cultura y la pasión que rodea al deporte en este país. «Me encanta cómo los argentinos viven el deporte», afirma, mientras comparte su deseo de llevar al equipo a los Juegos Olímpicos. Su historia es un claro ejemplo de cómo el deporte puede unir culturas y crear lazos que trascienden fronteras.
Fuente: La Nación










