Esa cosa con alas (The Thing with Feathers), es una película británica del 2025 que explora el duelo a través de la historia de un viudo y su relación con un cuervo negro que se convierte en la representación de su dolor. Dirigida por Dylan Southern y coescrita por el mismo junto a Max Porter, la película se presenta como un viaje emocional que intenta abordar la complejidad de la pérdida.
La trama inicia con la reciente muerte de la esposa y madre, un evento que marca la vida del protagonista, interpretado por Benedict Cumberbatch. A medida que la historia avanza, el cuervo se convierte en un constante recordatorio del vacío dejado por la ausencia, mientras el padre lucha por cumplir con sus responsabilidades como escritor de cómics y cuidar de sus dos hijos pequeños.
Esta obra está inspirada en la novela autobiográfica de Max Porter y toma su título de un poema de Emily Dickinson, transformando la metáfora de la esperanza en una representación del duelo. La historia se divide en capítulos que abordan diferentes aspectos de la vida del viudo, pero aunque el concepto es intrigante, la película no logra conectar plenamente con su fuente literaria.
Durante su desarrollo, el cuervo se manifiesta como un símbolo poderoso, pero su representación visual en la película no logra capturar la complejidad de la experiencia literaria. La mezcla de emociones se hace abrumadora, lo que puede dificultar la identificación del espectador con el viaje del protagonista.
A pesar de la dirección creativa de Dylan Southern, conocido por su trabajo en documentales musicales, la narrativa se siente fragmentada, dejando al espectador con una sensación de ambigüedad. El cuervo, que en el libro de Porter tiene orígenes más profundos, aquí se convierte en un mero reflejo de la culpa y la pérdida.
El desempeño de Cumberbatch y los niños, Richard y Henry Boxall, es notable, pero la falta de una dirección clara en el tono de la película provoca que el resultado final sea un tanto insatisfactorio. Esa cosa con alas se presenta como un híbrido entre fábula y relato autobiográfico, dejando a la audiencia con la sensación de que no se ha logrado captar la esencia del duelo, al igual que el personaje principal no puede escapar del peso de su pérdida.
Fuente: La Nación










