Por Marcelo Pérez Peláez.
En un evento celebrado en Tío Curzio de Mar del Plata ante empresarios y periodistas locales, el especialista abordó el desafío de la transformación digital y la actitud profesional.
El emblemático espacio Tío Curzio albergó una destacada disertación a cargo del reconocido conferencista y consultor argentino Jonatan Loidi. La jornada reunió a un relevante marco de público compuesto por representantes de diversos ámbitos empresariales, comerciales y del periodismo de Mar del Plata. El encuentro se distinguió por su nivel organizativo y el interés de su temática, centrada en el impacto de las nuevas herramientas en el ámbito laboral y la toma de decisiones.
Durante la presentación, el CEO de GrupoSet expuso el concepto de Inteligencia Aumentada, una premisa que sostiene que la inteligencia artificial no llega para desplazar al trabajador, sino para fortalecer y expandir las capacidades de las personas a través de la integración tecnológica. De acuerdo con lo explicado por Loidi, el eje de la discusión actual no es fundamentalmente de índole técnica, sino que responde a un reto de liderazgo y de disposición personal frente a las transformaciones.

La Matriz de Actitud y Aptitud para entender los perfiles actuales
Para graficar el modo en que los individuos se posicionan frente a la irrupción tecnológica, el disertante utilizó una matriz conceptual sustentada en dos variables esenciales: el saber (aptitud) y la voluntad de adaptarse al cambio (actitud). A partir de esta combinación, caracterizó cuatro perfiles bien definidos:
Ineptos: comprende a aquellos individuos que carecen por completo de competencias técnicas y de disposición para el cambio.
Vendehumos: agrupa a profesionales que muestran un elevado entusiasmo y actitud positiva, pero carecen de conocimientos reales y aptitud técnica.
Atrincherados: representa a quienes poseen un sólido conocimiento y capacidad técnica, pero manifiestan una postura rígida y una marcada resistencia a adoptar nuevas metodologías.
Inteligencia Aumentada: constituye el perfil idóneo, ya que combina el conocimiento con la voluntad de transformarse, utilizando la tecnología como una palanca para exponenciar la estrategia, la empatía y la creatividad.

Herramientas de extensión y la trampa de lo ordinario
Al profundizar en las claves de este modelo, Loidi planteó que la tecnología debe ser comprendida como un instrumento de extensión. De la misma manera en que la humanidad desarrolló embarcaciones para cruzar los mares o calculadoras para resolver operaciones complejas, la inteligencia artificial actúa como una herramienta para ampliar el alcance de la mente humana y no como un competidor directo.
Por otro lado, el especialista alertó sobre la denominada «trampa de lo ordinario», remarcando que cerca del 95% de las tareas de carácter repetitivo u ordinario serán automatizadas con gran rapidez y bajo costo. Frente a esta realidad, recomendó que las organizaciones y los profesionales se enfoquen en la realización de acciones extraordinarias para evitar caer en una competencia orientada únicamente al precio, lo cual termina desgastando la rentabilidad del negocio.
Un liderazgo orientado a las personas
La transición efectiva hacia el esquema de Inteligencia Aumentada requiere, según el consultor, de un liderazgo enfocado en el factor humano. Este paradigma implica aprender a delegar aquellas funciones puramente operativas para poder recuperar la conexión con el propósito estratégico, la conducción de los equipos de trabajo y la resolución de situaciones de alta complejidad.
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Fuente Noticias MDQ










